Entrada 1: Diario de prácticas (Diseño de intervención).
Del diagnóstico a la acción. Diseñando para Dilan.
Diseño y fundamentación del proyecto.
El reto de materializar la teoría.
En mi etapa de prácticas en el IE Mestre Morera, el RETO 3 me ha hecho cambiar de lugar: ya no es solamente observar, registrar o interpretar, sino que ha supuesto tomar decisiones y mantenerlas con sentido. Diseñar un Proyecto de Intervención ha sido para mí confrontarme a qué necesita en realidad un alumno determinado y qué puedo proponer yo de forma responsable dentro de un centro escolar real, con tiempos limitados y dentro de condiciones muy delimitadas. El proyecto está centrado en Dilan, un alumno de 1.º de ESO de 12 años de edad, con diagnóstico de dislexia.Entrarme en el caso me lleva, ante todo, a tomar una posición ética de prudencia. Dilan no es un listado de dificultades ni un ejemplo de libro. Es un alumno que presenta dificultades en la transición a Secundaria en la precisión y fluidez a la lectura, en la escritura —con errores ortográficos e inversiones— y en la organización académica. De la elaboración del proyecto me ha quedado una gran reflexión sobre cómo nombramos las necesidades sin reducir a la persona a ello. Por ello, más que un programa para “corregir” déficits lo que he intentado es diseñar, de forma breve, concreta y amable, una intervención, que fuera un refuerzo de competencias y una apertura a la posibilidad del éxito.
Del diagnóstico de necesidades a los objetivos
Desde la coordinación con la orientadora, la tutora y la información transmitida por la familia fui acotando los ejes del que sería el trabajo de programa. Elegí la conciencia fonológica, la conciencia fonémica, la discriminación visual, la fluidez lectora, la organización académica, la autonomía. Esta elección no responde a una corazonada aislada, sino a la necesidad de intervenir sobre aquellos aspectos que quedan directamente relacionados con el desempeño escolar de un alumno con dislexia y que, además, permiten una forma de trabajo posible y realista en un formato con 7 sesiones de 20 minutos.
Lo que más me costó en esta fase fue convertir las necesidades grandes en objetivos pequeños. Uno se siente seguro escribiendo metas ambiciosas; otra cosa es concretarlas sin los vicios de la vaguedad o promesas que son irrealizables. En este sentido, plantear los objetivos como partir las palabras en sílabas, identificar fonemas, restar errores motivados por confusión visual, leer mejor o apuntar las tareas con autonomía me ayudó a pensar sobre la intervención desde lo posible y desde lo observable. Diseñar de este modo condicionó el proceso y me recordó que la calidad de un proyecto no está en el grado de ambición que lo acaricie, sino en si puede acompañar un progreso real.
Fundamentar sin perder la persona de vista
Para fundamentar el diseño me apoyé en tres referencias claves. De una parte, el Diseño Universal para el Aprendizaje me ofrecía la posibilidad de un marco para pensar apoyos, materiales accesibles y formas flexibles de participación (CAST, 2018). De otra parte, el modelo de Respuesta a la Intervención me ayudó a leer el programa como una propuesta breve, intensiva, monitorizada, y abierta a la modificación según la respuesta del alumno (Fuchs y Fuchs, 2006) y, finalmente, la literatura sobre la intervención en la dislexia daba peso al tipo de instrucción explícita, práctica guiada, sobre aprendizaje y feedback inmediato (Shaywitz, 2003; Snowling, 2013).
Sin embargo, lo más importante que tuve que asumir de esta fase no fue acumular citas, sino aceptar que la teoría sólo tiene sentido si ayuda a tomar mejores decisiones pedagógicas. El RETO 3 me enseña precisamente eso: fundamentar no es aderezar un texto académico, sino justificar por qué una propuesta puede ser útil, pertinente y respetuosa con el ritmo del alumno. Es en ese equilibrio entre evidencia y contexto donde siento que empiezo a construir una forma más consciente de pensar la orientación psicopedagógica.
Referencias
CAST. (2018). Universal Design for Learning Guidelines version 2.2. http://udlguidelines.cast.org
Fuchs, D., y Fuchs, L. S. (2006). Introduction to response to intervention: What, why, and how valid is it? Reading Research Quarterly, 41(1), 93–99.
Rose, J. (2009). Identifying and Teaching Children and Young People with Dyslexia and Literacy Difficulties. Department for Children, Schools and Families.
Shaywitz, S. E. (2003). Overcoming Dyslexia: A New and Complete Science-Based Program for Reading Problems at Any Level. Alfred A. Knopf.
Snowling, M. J. (2013). Early identification and interventions for dyslexia: A contemporary view. Journal of Research in Special Educational Needs, 13(1), 7–14.


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